Tengo un gran bloque de queso cheddar en mi refrigerador que está empezando a moldearse. ¿Puedo congelarlo?

Trata de no congelar el queso si es posible. Mantenga los quesos que no tienen hongos o la cáscara lavada (queso cheddar, por ejemplo) en un recipiente limpio. Hay cajas especiales para el queso que permiten un poco de “respiración”, pero la mayoría de los recipientes lo harán. Permallentemente me gustan estos contenedores tupperware (o similares) que tienen un respiradero para cuando microondas sobras. Solo asegúrate de que esté limpio, y pon el queso dentro con el respiradero abierto y tú y tu queso estarán contentos.

Los quesos que tienen una corteza de hongo (p. Ej., Brie, bleu d’Auvergne) o una cáscara lavada (es decir, Munster) se guardan mejor envueltos en papel forrado de plástico. Si no puede encontrar papel forrado de plástico (pregúntele a su quesero), el papel pergamino funciona bien.

Sin embargo, como el queso es un producto natural, el moho puede comenzar a crecer. Para los quesos duros como su queso cheddar, lo mejor que puede hacer entonces es tomar un cuchillo limpio y cortar las piezas que muestran crecimiento de moho. En caso de duda, corte un poco más. El queso mohoso parece desagradable, pero el hecho de eliminar los desperdicios hasta llegar a una superficie fresca evita que tire queso perfectamente fino.

Para los quesos elaborados (como los que serviría en un plato), tenga mucho cuidado de sacarlos del refrigerador antes de servirlos. Dejar que el queso alcance la temperatura ambiente antes de comer hace maravillas en cuanto a la textura, el olor y la intensidad del sabor.

Espero que esto ayude.

Raspe el molde, incluidas las venas verdes que aparecen en el queso cheddar, y ralle el queso.

Congele el queso rallado. Úselo para hacer salsas de queso o aderezos, o en sándwiches de queso a la parrilla, aunque el queso cheddar, incluso rallado, no se derrite demasiado en un queso asado.

Pero mantén la mejor parte del bloque sin congelar. Por lo general, la lavo con vinagre y la pongo en una bolsa con cierre hermético, no en la envoltura que tenía cuando se enmohecía.

No lo congelaría, la textura cambiará para siempre. En cambio, invertiría en papel de queso (me gusta Formaticum y puedes encontrarlo en Bed Bath & Beyond y World Market y también en Amazon). Solo raspe el molde, es inofensivo, y guárdelo en papel de queso. El plástico hará que se moldee más rápido, ya que atrapa la humedad.