¿Fue grosero de mi parte negarme a dividir en partes iguales una pesada factura de una fiesta en la que no bebí, comí una porción de un plato compartido y me fui poco después?
No, en realidad pagaste más de lo que deberías. He estado del mismo lado de esa barricada, hasta que conseguí un buen grupo de amigos, donde las personas disfrutan hablando sobre beber y son trabajadores responsables que respetan…